En tres jornadas, Luis Riveros se encuentra a la cabeza de la tabla de goleadores del Ascenso Betsson con tres anotaciones. El paraguayo que defiende los colores de la Universidad de Concepción ha respondido con buenas actuaciones y especialmente con goles a la confianza entregada por el entrenador Hugo Balladares, quien lo consideró cuando la competencia estaba cerca de iniciarse tras la partida del delantero Cecilio Waterman.
“En lo personal, estaba pidiendo a gritos una oportunidad. En un principio, no estaba considerado en el plantel, se me dio un espacio y estoy tratando de aprovechar de la mejor manera. Contento, por el triunfo conseguido por el equipo”, indicó el ariete al sitio campeonatochileno.cl
El reciente triunfo de los penquistas frente a Cobreloa (4-2), le dan la confianza suficiente luego de un arranque con algunos titubeos. “Los partidos contra Santiago Morning y Santa Cruz fueron con gusto de sabor a poco, porque en los dos íbamos con el resultado favor y nos empatan. Nos pudimos sobreponernos. En Calama pudimos mejorar y nos quedamos con el triunfo”, destaca.
Sobre jugar en las condiciones que tiene la ciudad nortina, Riveros admitió que “nunca había jugado en altura. Me costó más la noche anterior en el hotel que en el partido. El profe nos dijo que no nos pusiéramos nerviosos y que no corriéramos desesperadamente”.
Riveros es parte de una nutrida variedad de delanteros que dispone el técnico Hugo Balladares y que en números sobresale, puesto que es el equipo con más goles a favor (9) en el Ascenso Betsson. Sobre este punto, el delantero paraguayo señaló que “me gusta la competencia sana. El que esté mejor tiene que jugar. Lo que me pone contento, es que mis compañeros de mi equipo hagan goles. En el último partido, los tres delanteros anotamos (Altamirano y Barroilhet). Pero no hay que confiarse. Se debe seguir trabajando por el bien personal y del equipo que es buscar el ascenso”.
Además, apunta a ser el año en la consolidación en el “Campanil” considerando que ha vivido momentos complejos. Por ejemplo, mientras jugaba en la “U” penquista una serie de lesiones de gravedad impidió mantener el nivel mostrado el año 2018 cuando el elenco auricielo fue vicecampeon.
“Tuve compañeros que siempre me dieron el apoyo cuando me lesioné, quienes te van dando su palabra de aliento. Personas son muy cercanas y el club se portó bien conmigo, en el que me apoyó con terapias psicológicas”, recuerda.
El año pasado fue parte de Fernández Vial, en el que anotó tres goles y tuvo la misma cantidad de expulsiones, una de ellas en el clásico frente a Deportes Concepción, en el que Riveros cuenta una anécdota reciente: “El mismo réferi de ese clásico, me dirigió el lunes en Calama (Claudio Aranda). Conversé con él sobre esa jugada y me reconoció que se había equivocado”, confiesa.
Junto con señalar que “lo más importante es el objetivo grupal”, Luis Riveros admite que “me gustaría estar peleando para ser el goleador. Por ello que los profesores nos dan la herramientas para aquello”.
Fotografía: Consuelo Cabrera/Campeonatochileno.cl